Normalmente comenzamos nuestras exportaciones desde mediados de septiembre. La producción al comienzo de la temporada se usa para el mercado interno o para exportar a países vecinos. En cuanto tenemos mayores volúmenes disponibles, comenzamos a exportar al mercado internacional. La temporada pasada comenzó temprano debido a un invierno suave, resultando en un aumento en los volúmenes vendidos al mercado interno. La temporada de arándanos en Uruguay termina aproximadamente en enero, aunque depende de la variedad y ubicación de las fincas“, explica Diego Castagnasso, de Azul Sereno en Uruguay.

De acuerdo con Diego, normalmente, el mercado nacional supone un porcentaje muy pequeño de sus ventas totales, ya que la exportación internacional es el motor de su negocio. “El principal destino de exportación de Uruguay es América del Norte, que absorbe alrededor del 70% de toda la producción. El resto se exporta a Europa, por ejemplo, Inglaterra, Holanda y Alemania. Cabe señalar que a menudo Holanda lo redistribuye a otros países como Bélgica, Polonia y España. Sólo un pequeño porcentaje se exporta de Uruguay a Oriente Medio“.

Europa

Aunque esto se aplica a casi todos los exportadores de arándanos en Uruguay, nos hemos distinguido por no exportar a los Estados Unidos durante 10 años. Durante años, exportamos los mayores volúmenes a Reino Unido, seguido de Europa como continente. En 2015, aproximadamente el 95% de toda nuestra fruta se exportó a Inglaterra. Después todo cambió, el año pasado los mayores volúmenes se exportaron a Europa y menos a Reino Unido“, dice Diego.

Según Diego, el motivo de este cambio es principalmente el mercado en sí y el papel de los supermercados. “Había una necesidad constante de bajar los precios. Desafortunadamente, nuestros costes de producción son bastante altos, por lo que no podemos ofrecer nuestra fruta a precios bajos. Además, notamos que Sudáfrica ofrecía un volumen adicional a precios bajos debido a sus menores costes. Al vender su fruta a precios más bajos, les es posible obtener una mayor parte del mercado“.

Para nosotros es mejor buscar mercados que estén dispuestos a pagar el precio correcto por nuestra fruta de calidad. Esta es una de las razones por las que intentaremos comenzar a exportar a los Estados Unidos de nuevo. El nivel de precios puede ser más alto que en Europa y absorbe más volumen“.

Instalación de envasado

La estrategia de Azul Sereno es seguir moviéndose y desarrollándose, como cambiar y renovar variedades. “Tener una instalación de envasado en Breda, en los Países Bajos, también es parte de esta estrategia. Trabajamos con algunos clientes importantes y otro volumen está disponible para clientes más pequeños o para ser vendido en el mercado al contado. La idea de tener nuestras propias instalaciones de envasado es enviar las berries a granel, y volver a envasar sólo lo que el cliente requiera en ese momento. Una ventaja es que somos más eficientes en la logística, y esta ventaja podemos utilizarla para el proceso de reenvasado“.

Otra ventaja que destaca Diego es que tienen más confianza en la calidad con esta nueva forma de vender su fruta. “Comprobamos la fruta a la llegada y durante el proceso de envasado. La fruta se envasa sólo a unas horas del destino. Por lo tanto, podemos asegurar la calidad de nuestras frutas. Además, como la fruta ya está en Europa, es más fácil para nosotros reaccionar ante la situación del mercado“.

La producción siempre varía, lo cual es normal en nuestro sector. Hay un programa y una realidad, por lo que debemos estar preparados y necesitamos ser estratégicos. Esta instalación de envasado es un nuevo servicio, que me ayuda a moverme en diferentes direcciones. Por ahora prefiero cultivar la mejor fruta posible en mis fincas y luego buscar un mercado para venderla. Siempre hay un mercado para fruta de buena calidad“, concluye Diego.

Fuente: FreshPlaza