“Nos enfrentamos a un gran desafío en el fitomejoramiento de cultivos de mayor rendimiento y más resistentes…”

La generación de nuevas variedades debe ser vista como un proceso integral. Esto quiere decir, no solamente la variedad reproducida sino todo el proceso del desarrollo de esta variedad debe corresponder a estos principios. Hay que considerar criterios importantes como la preservación de la integridad de las plantas, el aumento de la diversidad genética, el respeto de las barreras de cruzabilidad, además de las interacciones de las plantas con el suelo vivo y el clima.

En este caso, esta nueva tecnología, pionera en fitomejoramiento, busca acelerar los resultados de mejora global de los cultivos, en una perspectiva de desarrollo que proviene de la Revolución Verde, surgida en el período posterior a la Segunda Guerra.

Es una plataforma tecnológica de mejora de velocidad en el proceso de mejoramiento vegetal, desarrollada por un equipo de investigadores científicos del John Innes Center, la Universidad de Queensland y la Universidad de Sídney, que utiliza un invernadero con una abundante iluminación para crear ambientes o regímenes intensos de un día, y con esto acelerar la búsqueda y resultado de cultivos de mejor rendimiento.

El equipo investigador ha logrado la generación de trigo de semilla a semilla en solo 8 semanas, entre otros logros, lo que significa que actualmente es posible cultivar hasta 6 generaciones de trigo cada año, un aumento de tres veces en las técnicas de fitomejoramiento de lanzaderas (de ida y vuelta o shuttle breeding), utilizadas actualmente por los fitomejoradores e investigadores.

El Dr. Brande Wul del John Innes Centre, Norwich, autor principal del artículo aparecido en Nature Plants, explica por qué la velocidad es esencial: “A nivel mundial, nos enfrentamos a un gran desafío en el fitomejoramiento de cultivos de mayor rendimiento y más resistentes. Ser capaz de pasar a través de más generaciones en menos tiempo nos permitirá crear y probar más rápidamente combinaciones genéticas, buscando las mejores combinaciones para diferentes entornos”.

Durante los últimos años los niveles de mejoramiento de cultivos básicos se han estancado, lo que ha provocado un impedimento significativo en la misión de la industria agrícola de generar una producción que permita alimentar a la creciente población mundial y abordar los impactos del cambio climático.

La mejora de velocidad, dice el Dr. Wul, ofrece una nueva solución potencial a un desafío global para el siglo XXI. “Era posible tener ciclos rápidos de plantas, pero eran pequeñas e insignificantes, y solo producían algunas semillas. La nueva tecnología crea plantas que se ven mejor y son más saludables que las que usan condiciones estándar”.

El Dr. Wul continúa diciendo: “Me gustaría pensar que en 10 años a partir de ahora podría caminar en un campo y señalar a las plantas cuyos atributos y características se desarrollaron utilizando esta tecnología”.

Esta técnica utiliza entornos de crecimiento totalmente controlados y también se puede ampliar para trabajar en una casa de vidrio estándar. Utiliza luces LED optimizadas para ayudar a la fotosíntesis en regímenes intensivos de hasta 22 horas por día, porque la idea no es generar solo calor sino que una luz de calidad.

El fitomejoramiento rápido, cuando se emplea junto con técnicas convencionales basadas en el campo, puede ser una herramienta importante para permitir avances en la comprensión de la genética de los cultivos. “La velocidad de fitomejoramiento como plataforma se puede combinar con muchas otras tecnologías, como la edición de genes CRISPR para llegar al resultado final más rápido”, explica el Dr. Lee Hickey de la Universidad de Queensland. El estudio muestra que los rasgos tales como las interacciones entre patógenos de plantas, la forma y estructura de la planta y el tiempo de oración se pueden estudiar en detalle y repetir usando la tecnología.

Con información del John Innes Centre

Fuente: Martín Carrillo O. – Blueberries Consulting