Ángel Mª Zamarreño y Jose Mª Garcia-Mina, investigadores del grupo Bach del departamento de Biología Ambiental de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Navarra, han colaborado en una investigación liderada por el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) gracias a la cual se ha desvelado una nueva vía de biosíntesis de ácido jasmónico en plantas (la hormona jasmonato está considerada clave en la defensa de las plantas frente a patógenos y a situaciones de estrés).

Este trabajo –publicado recientemente en Nature Chemical Biology, que figurará en la portada de febrero de la publicación- ha sido dirigido por Roberto Solano y su equipo del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC. Asimismo, ha contado con la colaboración de distintos grupos europeos. Entre ellos, el grupo Bach de la Universidad de Navarra, cuyos investigadores han participado en la identificación y determinación de los principales metabolitos implicados en la nueva vía de síntesis del ácido jasmónico, tal y como explica el profesor García-Mina.

El comienzo de un hallazgo que puede favorecer cultivos más eficientes

En opinión de Andrea Chini, científico del CNB-CSIC y primer autor del estudio, “desde hace décadas hemos dado por hecho que había un único camino para generar la hormona jasmonato en las plantas. Es una vía profundamente estudiada y perfectamente descrita. Nuestro trabajo desvela que las plantas guardaban en secreto una vía alternativa que les permite disponer de la hormona cuando la necesitan”.

Según los autores, aún no se conocen las peculiaridades de esta nueva vía. “Puede ser que se active solamente cuando la vía clásica falla, o solamente en respuesta a estímulos específicos. Lo que parece más claro es que ha tenido una importancia significativa a lo largo de la evolución y probablemente precede a la ruta mejor conocida”.

“Asimismo”, añade el investigador de la Universidad de Navarra Ángel Mª Zamarreño “está investigación podrá contribuir al desarrollo futuro de estrategias más eficaces para la protección de los cultivos frente a distintos tipos de estrés”.

Fuente: unav.edu