Estas variables (desarrollo y cambio climático) son elementos que todos los actores de la industria deben considerar, no sólo para mantener o superar los estándares alcanzados, sino que para satisfacer las expectativas cada vez más exigentes de los consumidores…

La realidad mundial de la producción de arándanos está cruzada por grandes variables, y éstas son tan importantes que cada una se puede catalogar como fundamental o relevante para el futuro de la industria. Esta realidad se vincula y entrelaza de manera global, porque si bien es cierto que cada una de ellas afecta de manera distinta a cada país o región, el resultado final es que la totalidad de la industria se vea afectada, principalmente por estar vinculada a ventanas climáticas y sucesivas de producción que al alterarse repercuten en el conjunto del sistema.

Un factor principal es el desarrollo alcanzado por la ciencia y tecnología aplicada a la investigación, que ha potenciado a la industria, posicionándola como una de las de mayor crecimiento en el mundo de la fruticultura y de la industria exportadora en general. La iniciativa privada y la proveniente del mundo de la academia universitaria se han retroalimentado en el quehacer científico de investigación con grandes resultados, convirtiendo el arándano en un cultivo cada vez más productivo, con mayor calidad y mejor sabor y condición, sin perder sus cualidades saludables, lo que lo ha convertido en un alimento de consumo mundial, cada día más presente en la dieta humana.

El acceso a este conocimiento, o su propiedad, es un factor diferenciador que es vital para cualquier desarrollo productivo.

Por otro lado, el factor exógeno es la principal amenaza a enfrentar y obliga a tomar decisiones estratégicas cada día más radicales. Las heladas, las sequías, o los distintos desastres naturales que deben enfrentar los cultivos agrícolas no han sido ajenos a los vaivenes de la industria del arándano, sin embargo, el cambio climático es un factor que se ha convertido en una amenaza de alcances destructivos muy importantes y todos los factores indican que será una situación permanente, o por lo menos con repeticiones cada vez más frecuentes.

Estas variables (desarrollo y cambio climático) son elementos que todos los actores de la industria deben considerar, no sólo para mantener o superar los estándares alcanzados, sino que para satisfacer las expectativas cada vez más exigentes de los consumidores. Porque ya no basta con producir arándanos, sino que se requiere producir fruta de buena calidad, que llegue al consumidor en una buena condición de firmeza y frescura, con un calibre adecuado y un buen sabor.

El cambio climático puede producir transformaciones estructurales en el cultivo del arándano y se debe prevenir. Este 2017 ha sido un año en que el mundo ha sido testigo de los incalculables efectos que puede producir en la actividad humana. Se han repetido los sucesos vinculados a este fenómeno meteorológico que obligan a tomar medidas radicales en el campo de la proyección de los cultivos, los distintos manejos y la sustentabilidad de la industria.

El 9 de noviembre, en el 9° Seminario Internacional que se realizará en el Hotel Barceló Punta Umbría Beach Resort, en Huelva, España, se reunirán los mejores exponentes del campo de la investigación científica relacionada al cultivo del arándano y será una oportunidad irrepetible para conversar sobre estos tópicos y otros relacionados con la producción, comercialización y desarrollo de la industria.

El encuentro es muy oportuno, porque la industria arandanera está en un momento justo para consolidar lo alcanzado y proyectar lo nuevo que tiene que suceder para enfrentar los grandes desafíos. Todo esto en un marco en que la demanda internacional del producto sigue aumentando y aumentan también los destinos internacionales de comercialización para la fruta.

Fuente: Martín Carrillo O. – Blueberries Consulting