Jorge Retamales es Ingeniero Agrónomo de la Universidad de Chile, mención Frutales y Viñas, Máster en Ciencias y Doctorado de la Universidad Estatal de Michigan. El profesor Retamales es uno de los expositores en el 8° Seminario Internacional que se desarrollará el próximo 28 de junio en el Hotel Sheraton de Tucumán, Argentina.

El investigador tiene una larga data de trabajos, publicaciones e investigaciones específicas respecto al cultivo de los arándanos y en la ocasión expondrá el tema: “Bases fisiológicas de la poda: Por qué, para qué, cómo y cuándo”, un tema que el profesor Retamales ha investigado en profundidad en la última década y que es de mucha importancia para los productores.

Los arándanos requieren ser podados anualmente para mantener un buen nivel productivo que permita cosechar una fruta de buena calidad, en tamaño, sabor y condición. La poda es la faena que ocupa más mano de obra después de la labor de la cosecha, por lo que su planificación es de mucha importancia. Es una labor que requiere de personal capacitado, porque existen diferencias respecto a la especie y variedad que deben atenderse de manera específica.

El arándano es una especie que tiende a mantener su carga de fruta, a diferencia de otras especies de fruta de mayor tamaño que tienden a eliminar el exceso luego de la cuaja, por lo que la poda es un manejo que actúa como raleador, controlando el exceso de yemas florales y logrando un equilibrio entre hojas y fruto cuajado.

Una planta productiva debe mantener un equilibrio entre el crecimiento de sus brotes, hojas y raíces, y el crecimiento de sus yemas, flores y frutos. Para la mantención de este equilibrio la acción más influyente es el manejo de la poda. Al contrario, en plantas sin podar o con una poda muy suave, se produce un aumento excesivo de puntos de crecimiento y el resultado es una gran ramificación con brotes cortos y sin vigor. El arándano produce yemas florales en la parte superior de dichos brotes, que posteriormente se transforman en racimos frutales, y yemas vegetativas en la parte basal y media, que posteriormente se transforman en brotes con hojas, por lo que se conforma una unidad entre fruta y hoja que se autosustenta, entonces, si estas unidades tienen poco vigor, esta relación hoja y fruto no es la adecuada para producir una fruta de mayor tamaño y de buena calidad.

El arándano no se autoralea, como otras especies, por lo que en plantas sin podar hay una carga excesiva de fruta y poco follaje, produciéndose bayas de bajo peso y de calibre pequeño, que no es exportable como fruta fresca.

El manejo de poda puede realizarse a lo largo de todo el año, pero obviamente el período de mayor efecto es durante receso. Lo que hay que enfatizar es que esta faena requiere mucha información y capacitación, debido a la gran cantidad de variedades de plantas de arándanos existentes, lo que implica una faena planificada de manera muy específica para cada una de ellas, por lo que la exposición del profesor Retamales es de gran importancia para los productores.

Actualmente, Jorge Retamales es Profesor Titular de pre y postgrado en el Departamento de Horticultura de la Universidad de Talca, y recientemente se ha concentrado en investigar la fisiología de frutales menores, en particular arándanos y frutilla nativa chilena. Participa en programas de mejoramiento genético de ambas especies y es subdirector del grupo de trabajo de frutilla de la Sociedad Internacional de Ciencias Hortícolas (ISHS), de la cual ha sido representante de Chile por los últimos 12 años, además ha sido presidente de la Sociedad Chilena de Fruticultura por los últimos 10 años.

Martín Carrillo O. – Blueberries Consulting