Desde Tucumán salieron casi 1.000 toneladas de arándanos.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) supervisó y certificó la exportación, vía aérea desde Tucumán, de casi 1.000 tn de arándanos de la campaña 2017/18 con destino a Estados Unidos e Inglaterra. De ese total, 946.678 kilogramos tuvieron como destino Miami, Orlando y Nueva York, mientras que 15.622 fueron a Inglaterra.

El Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA-Aphis, por sus siglas en inglés) estableció un protocolo de tratamiento para la exportación de arándanos frescos, que se realiza con bromuro de metilo a 15,6 °C y beneficia la calidad final del producto en destino.

Según los requerimientos fitosanitarios de Estados Unidos y el plan de trabajo acordado entre el Senasa y el Aphis, el arándano recibe una autorización de pre-embarque luego de ser tratado con bromuro de metilo. Para ello, las cámaras de los centros de fumigación deben estar autorizadas por el Senasa y el Aphis, y la fruta tratada bajo inspección de un agente del Organismo Nacional.

Todos los procedimientos fitosanitarios vienen funcionando con normalidad y a pedido de los interesados. Es importante remarcar que aparecen algunos inconvenientes que son superados para lograr que los aviones sean cargados en tiempo y forma, dijo el Director Regional del Senasa NOA Sur, Carlos Grignola.

En Tucumán están habilitados 11 centros de fumigación, con un total de 17 cámaras de bromuración. Además, 26 empaques cuentan con aprobación del Organismo para la exportación.

El Senasa tiene como función la certificación fitosanitaria de los arándanos, controlando el estricto cumplimiento del plan de trabajo acordado con el Aphis.

El Senasa desarrolló en Tucumán una red de monitoreo por medio de 25 trampas del tipo “delta pegamentosa” ubicadas la zona de producción de arándanos para detectar en forma temprana la presencia de la plaga conocida comúnmente como “polilla de la vid”. Técnicos del Organismo las controlan regularmente, siempre con resultados negativos.

Argentina es libre de Lobesia botrana en arándanos, aunque la certificación se mantiene a partir de los controles regulares. “Hacemos hincapié en que la responsabilidad de seguir manteniendo al país como libre de Lobesia es tanto del sector público como del sector privado”, expresó Carlos Grignola.

Fuente: Lagaceta.com.ar