Federico Bayá es el presidente del Comité Argentino de Arándanos (ABC). Fruta que en los últimos días tomó protagonismo porque partió el primer cargamento de arándanos de la temporada, desde el renovado aeropuerto de Tucumán a Miami. En diálogo con El Economista, Bayá detalla el eje de ABC: potenciar el mercado interno y diversificar la exportación.

¿Cómo conquistan el consumidor interno?

En muchos años, por primera vez, desde ABC decidimos ponerle recursos y esfuerzo al consumo interno. Los arándanos fueron plantados mirando el mercado externo, no había cultura de consumo y entonces siempre se buscó la exportación. Pero, el año pasado aparecieron otros competidores en el mercado interno y nos pareció que teníamos que desarrollarlo. Elaboramos la campaña “Mejor con arándanos”, en el marco de la cual hicimos una jornada de capacitación en el mercado central que es dónde se vende principalmente el producto, entregamos material para los puntos de venta; informamos sobre como reemplazar algunos snacks poco saludables por arándanos y como tratar la fruta en el punto de venta. En octubre se realiza “La semana del arándano”, ya que es la época más fuerte de producción en Argentina. Además, participamos en la campaña “Más frutas y verduras” del Ministerio de Agroindustria. Los arándanos están tomando un rol importante con presencia en restaurantes y dietas. Consideramos que Argentina tiene un potencial enorme para consumir arándano que tiene muchas ventajas: es sano, rico y nutritivo.

¿Y el costo?

Es otro de los temas que también estamos abordando porque es un mercado muy inmaduro. Cuando no hay producto o hay muy poco, vale lo que no se puede pagar. Por lo tanto, se trata de concientizar a los productores de que armen promociones con precios lógicos, más estables y así, le permitan a la ama de casa encontrar un precio adecuado al producto.

¿A qué destinos exportan?

El mercado natural de consumo ha sido siempre Estados Unidos, es el país que importa el 80% de los arándanos que se producen en el mundo. Argentina no es la excepción, cerca del 75% de la fruta (por lo menos el año pasado) fue a ese mercado. En el comité queremos abrir nuevos mercados. Hace dos años que estamos trabajando con la apertura de China, no queremos estar concentrados en el mercado americano y desarrollar  Europa y algunos países de Asia. La idea es atomizar la distribución. La expectativa para este año es hacer 18 millones de kilos para exportar, cerca del 65% para EE.UU. Y el resto distribuirlo entre Asia y Europa. Entre 2 y 2,5 millones de kilos se destinan al mercado interno.  La fruta que no tiene calidad para exportación, se congela y utiliza para producto industrial. Para helados, panificación, jugos, mermeladas o mix de berries. Es incipiente todavía, pero hay algunas acciones.

¿Cómo ve el binomio agroindustria-economías regionales?

Hemos tenido un año de muchísimo trabajo con ellos, no es que nos dan todas las soluciones ni mucho menos. Pero, al menos están al tanto de la realidad del sector que no es la mejor. Como todas las economías regionales, golpeados estos años de alta inflación, donde la mano obra en este rubro es muy importante. Entonces, aumentos de ese tipo nos han hecho no tener la competitividad que necesitamos. Pero, hemos podido abordar temas laborales, de promoción, apertura de mercados, estamos trabajando para entender por qué está trabada la apertura de China que es un mercado que claramente necesitamos para el desarrollo del cultivo. Estamos trabajando codo a codo y la radiografía del sector la tienen completamente clara.

¿Cuántos empleos genera la producción de arándanos?

De manera directa, la cosecha genera 20.000 puestos de trabajo, distribuidos entre el NOA y el NEA, y genera otros 10.000 de manera indirecta.

Fuente: Eleconomista.com.ar