La introducción de nuevas tecnologías en la agricultura debe ir acompañada del desarrollo de nuevas capacidades que se requieren de parte de los agricultores para su manejo y del desarrollo de condiciones que permitan acceder a ellas, como internet, banda ancha, telefonía celular o computación en nube.

Además de la capacitación y el acceso se debe mejorar la divulgación de experiencias realizadas con resultados de éxito en la aplicación de estas nuevas tecnologías. También es importante fortalecer la cooperación para facilitar la transferencia de conocimientos respecto al uso de estas nuevas tecnologías.

Estas nuevas tecnologías pueden ser fundamentales en el conocimiento de dinámicas importantes para la mitigación y adaptación de la agricultura al cambio climático; por ejemplo, relación con cultivos asociados; efectos combinados en los rendimientos de la interacción entre mayores temperaturas y mayores concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono; dinámica de servicios agro-ecosistémicos; prospectiva de cultivos futuros con potencial de consumo, a partir de productos ya consumidos; complementación de los conocimientos tradicionales en la adaptación de variedades a distintas condiciones de suelo, altura y temperatura; modelación de escenarios de potencial productivo actual y futuro ante diferentes escenarios que combinan información climática y edafológica; mejorar el conocimiento sobre el comportamiento de plantas, animales, pestes y enfermedades y de cómo ellas reaccionan frente al cambio climático; entre otros.

Que son las TIC?

Las tecnologías de la información y de la comunicación, TIC, se desarrollan a partir de los avances científicos producidos en los ámbitos de la informática y las telecomunicaciones. Específicamente son el conjunto de tecnologías que permiten el acceso, producción, tratamiento y comunicación de información presentada en diferentes códigos, como texto, imagen o sonido y sus elementos más representativos son la computación, la telefonía celular e Internet.

Las TIC son uno de los pilares de la actual revolución agrícola y alimentaria. Al ser un conjunto de tecnologías de propósito general, sus aplicaciones en la agricultura y en la industria de los alimentos son múltiples y abordan un rango amplio de áreas en todos los eslabones de las cadenas alimentarias. Al igual que en otros sectores productivos, las TIC en las actividades agrícolas y alimentarias están transformando los procesos productivos, las estrategias empresariales, los modelos de negocios, las relaciones de las empresas con los consumidores y los patrones de organización de la producción de alimentos en el mundo.

Desde una perspectiva agrícola, el Banco Mundial señala los siguientes grandes ámbitos en que las TIC contribuyen al desarrollo de la agricultura, poniendo especial atención en la pequeña agricultura:

  • Mejoramiento de la productividad y de los ingresos de los productores
  • Fortalecimiento de los mercados y de las instituciones agrícolas
  • Mejoramiento de los servicios agrícolas
  • Construcción de vínculos en las cadenas de valor agrícolas, regionales y globales

En términos más detallados, se pueden agregar las siguientes contribuciones de las TIC:

  • Mejoramiento de la gestión de los negocios agrícolas
  • Facilitación de la constitución y gestión de redes y de alianzas de diferentes naturalezas y propósitos
  • Administración de riesgos y de los recursos naturales, especialmente del agua
  • Desarrollo de la trazabilidad e inocuidad de los alimentos
  • Acceso oportuno a información de calidad de distinto tipo: agro meteorológica, de mercado, de políticas, entre otras.

Desde una perspectiva de la industria de los alimentos, un área que utiliza ampliamente las TIC es el de la venta y consumo. Estas tecnologías son cada vez más aplicadas en la gestión de las cadenas de suministro, especialmente en las grandes cadenas de distribución de alimentos; en la entrega de información, no sólo nutricional y funcional de los alimentos, sino también relacionada a las formas en que estos fueron producidos; en la compra y venta, a través del comercio electrónico; en la interactividad de los productos con los consumidores mediante el desarrollo de envases inteligentes, los que pueden indicar entre otras cosas el mejor momento de consumo en productos como las frutas o las verduras; y en el manejo del stock doméstico de los alimentos. Los sensores y nanosensores juegan un rol muy relevante en varias de las aplicaciones mencionadas, destacándose por encima de todo lo mencionado el gran aporte de las TIC a la trazabilidad de los productos.

Fuente: Martín Carrillo O. – Blueberries Consulting